sábado, 26 de diciembre de 2009

6 y 7 de Noviembre - Fin del Viaje

Hoy el viaje toca a su fin, es nuestro último día en Singapur, después de desayunar hemos liquidado la cuenta en el hotel y preparado las maletas para que que se queden allí hasta que nos vallamos al aeropuerto.

Queremos aprovechar este último día para ver algunas cosillas que tenemos aún pendientes.
Por suerte la lluvia ha cesado y hoy vemos el sol, vamos a dedicar el día también para hacer algunos videos.

Comenzamos haciendo algunas fotos al hotel ya que tiene en el jardín una cascada (para mí lo mejor del hotel) y una fuente.

Después nos dirigimos al metro para hacer un video in situ del sistema de transporte, tal vez parezca un poco friki si pero es que están silencioso, limpio y cómodo que la verdad es algo para recordar jajajajajaja.

Nuestra primera parada ha sido en la plaza de la independencia, desde allí nos hemos dirigido andando hacia el Hotel Raffles que se reabrió hace unos años después de una remodelación y de ser considerado como parte del patrimonio histórico de Singapur, tan bien visitamos a su hermano el Eastern and Orient Hotel en Penang pero por localización nos quedamos con este ya que el otro aun siendo bonito no se luce a causa de los edificios que han construido alrededor. La verdad es que se puede visitar por la zona de los jardines aunque la zona propiamente de hotel es sólo para invitados. La verdad es que es impresionante y está muy bien cuidado, tienen un montón de tiendas a precios prohibitivos pero la verdad es que no nos extraña que la gente con pasta se aloje allí, es lujoso pero nada suntuoso.

Hemos ido paseando a todos lados aunque uggg parece que hemos hablado antes de tiempo y hemos tenido que refugiarnos en una cafetería para tomar algo mientras llovía a cantaros, por suerte solo ha sido un rato y el resto del día ha sido casi tranquilo con algunas gotas de vez en cuando.

Desde allí nos hemos dirigido nuevamente al distrito financiero que es donde estuvimos la vez anterior. No hemos podido evitarlo y hemos vuelto a hacer fotos del Fullerton eso si esta vez desde la ribera del rio a través del Esplanade Park un parque enorme muy cuidado y precioso donde nos hemos encontrado además un torneo de futbol y allí estaba uno de los equipos calentando, así que hemos aprovechado para hacer más fotos al hotel, que le vamos a hacer nos encantó el hotel y nos pillaba de camino.

Nos dirigimos allí para visitar el Merlión que lo teníamos pendiente. El Merlión es el Símbolo de Singapur y viene de una leyenda que ahora mismo no recordamos muy bien así que mejor que no la pongamos. Es un animal mitad León mitad Pez. La estatua más grande es una fuente al mar y luego hay otra replica en pequeño cerquita, la verdad es que es chula y es algo que no se debe dejar de visitar.

Después nos dirigimos al metro a la parada de Raffles Place para ir a la busca del restaurante asador donde habíamos comido pero pufff tarea difícil ya que nos desorientamos y fue imposible localizarlo, eso sí vimos un montón de cosas mientras, hemos paseado por un mercado y revisitado algunas zonas que nos gustaron, lastima de las gotitas que caían ya que cada 2 por 3 teníamos que guardar las cámaras.
Finalmente y ya bien pasada la hora de comer hemos terminado en Chinatown y hemos provechado para pasear por allí por última vez, eso sí, hemos terminado comprando alguna tontería del última hora y hemos visitado un pequeño templo que hay encima de uno de los puentes que atraviesan de un lado al otro la avenida.
Como la hora de la comida ya se había pasado hemos decido que cenaríamos más pronto y listo ya que luego en el aeropuerto no había más opción que el Burger.

Así que nada nos hemos dirigido a Orchard Road para poder hacer unas fotos a los diferentes edificios y calles antes de que se nos fuera la luz. Es una de las zonas más caras y ya está casi terminada de decorar para la navidad.

Allí está el centro comercial ION que es enorme, tiene 3 niveles además bajo el suelo y la salida del metro está integrada en el centro comercial.

Desde allí hay varias avenidas cada una con una decoración navideña diferente, la verdad es que es una zona muy concurrida.
Aprovechamos y cenamos allí en una pizzería de estilo americano.

Después de algunas fotos más cogemos un taxi y para el hotel. Recogemos las maletas cogemos otro taxi y a nuestro destino final, el aeropuerto.

Después de facturar las maletas grandes nos acercamos a un café donde aprovechamos para revisar el correo y las noticias mientras esperamos. Mientras esperamos avisan que nuestro vuelo tiene otra puerta de embarque y nos toca ir otra vez por medio aeropuerto a confirmarlo pero por suerte sigue siendo la misma. No sé si os contamos que cuando llegamos a Singapur cambiamos los asientos ya que estábamos juntos pero nos tocaba justo en medio de una fila de 4, así que nada esta vez embarcamos y nos sentamos los dos juntitos y con salida al pasillo, algo que parecerá una tontería pero es genial ya que no molestábamos a terceros y podíamos ir y venir sin problemas ni quejas.

Durante el vuelo ponen 2 películas y nos dan de cenar y desayunar.

Cuando llegamos a Frankfurt ya notamos que esto se está acabando, eso si aún nos quedaban un par de sucesos por vivir.

El primero fue al pasar la aduana, nos tocó abrir la maleta para que vieran lo que llevábamos de metal y pufff para llevarnos a otra zona después para que revisaran una de las latas donde le hicieron una prueba que no tenemos muy claro si buscaban drogas o explosivos .... la verdad es que nos lo tomamos bastante bien, en vez de estar acongojados nos dio por reírnos y decir que se quedaba allí ... dios que lio por unos bombones de café (tipo conguitos) y ale a proseguir por medio aeropuerto, a todo esto que estamos odiando a Murphy con sus leyes porque casi siempre nos tocaba todo lejos jajajajajaja, bueno de camino a la puerta de embarque aprovechamos los largos pasillos con corredor mecánico (es que no se me ocurre ahora el nombre, son como las escaleras mecánicas pero en liso) para recolocar nuevamente la maleta.

Como íbamos con tiempo y yo me había saltado la cena aprovechamos para desayunar algo, Juanjo estaba un poco nervioso de que perdiéramos el vuelo y ahí estuvo el ultimo suceso del viaje... casi lo perdemos.... mientras desayunaba de tanto decirlo decidió mirar nuevamente los billetes y menos mal porque tenía razón y nos habían adelantado el vuelo media hora, así que nos toco correr un poco, menos mal que estábamos cerca y llegamos a la puerta justo cuando estaban dando el último aviso para embarcar... puff por los pelos, nada llegamos y nos montamos eso si que gusto porque en el vuelo de Frankfurt a Madrid viajábamos con Spanair y qué maravilla los asientos eran más amplios y mucho más cómodos, como no estaba lleno el vuelo nos podíamos tumbar hacia atrás tranquilamente, así que nos decidamos a dormir las últimas horas de viaje.

Ya en Madrid nos tocó la tour net por el Aeropuerto de Barajas desde la T4 a la T1 pasando por los hangares etc... La verdad es que nos vimos el aeropuerto entero y después al bus que no llevaba a la terminal.

Una vez salieron las maletas que llegaron afortunadamente enteras salimos a encontrarnos con mis padres que nos habían ido a recoger. Qué alegría nos dio verlos porque por fin volvíamos ha hablar con más gente en español y porque la verdad sea dicha también se echa de menos a la familia aunque estés de viaje.

Y nada así concluyó nuestra luna de miel, en la que hemos experimentado muchas cosas, nos hemos reído, desesperado y perdido, pero muy contentos con la experiencia vivida.

Ahora sólo queda ir pensando en el siguiente viaje que hagamos para disfrutarlo y poder contároslo.

Gracias por leernos, acompañarnos en este viaje y aguantarnos.

Un beso de Dulce y Juanjo.

5 de Noviembre

Hoy nos hemos levantado con el día nublado, la lluvia de ayer ha incrementado aún más la humedad que normalmente hay, es un día pegajoso pero eso no nos va a quitar las ganas de salir.

Nos acercamos a desayunar y después pedimos un taxi para ir directamente a la Noria de Singapur, no tenemos ganas de volver a quedarnos sin llegar por ir andando.

En unos minutos nos dejan en la entrada, el recito está muy curioso, es todo redondo y justo en el centro se abre y ves la noria desde un pequeño trozo de jardín.

Sacamos los billetes y nos dirigimos 2 plantas más arriba a la cola para entrar, cuando nos toca nos ofrecen auriculares para oír una explicación de lo que ves pero no los tienen en español así que no los cogemos ya que en la cabina narran la explicación en inglés.

Entramos en la cabina y la primera impresión es como que estás dentro de una capsula.

Toda la vuelta tarda como 30 minutos y la verdad es que es una experiencia muy chula, las vistas son impresionantes y te dan un plano redondo muy chulo desde el que puedes orientar los distintos edificios de la ciudad. También se ve parte del trazado del circuito de Fórmula 1, ya que parte trascurre por el lateral de la noria, desde allí se ve la zona donde normalmente están los boxes. Está zona del circuito está siempre cerrada al tráfico.

Otra cosa que es impresionante es la vista de los barcos atravesando el estrecho de Singapur y eso que hoy no es un día de mucha visibilidad por las nubes, pero puf que cantidad de barcos enormes que pululan por ahí.

La verdad es que la noria va muy suavemente y aunque llega a una altura considerable en ningún momento da miedo, está muy bien cuidada.

Una vez completada la vuelta salimos a la parte baja nuevamente ya que queremos hacernos una foto en el trazado del circuito pero no nos da tiempo, empieza a llover de una forma increíble de repente los rascacielos que acabábamos de estar viendo en menos de 2 minutos han desaparecido y están cubiertos por las nubes.

Sin podernos mover de allí aprovechamos y vemos un poco el recinto por dentro, esperando que pase la lluvia y podamos hacer la tan ansiada foto. Después de más de 20 minutos decidimos irnos ya que no parece que vaya a parar.

Tomamos un taxi para que nos lleve al teleférico. Hoy queremos visitar Sentosa... menudo error, después de todo el camino cuando llegamos a lo más alto y nos deja el taxista, después de hablar con una señora muy maja pero que vive en el limbo conseguimos averiguar que está cerrado por la lluvia y que no se van a hacer viajes a la isla. Y nosotros allí tirados sin taxi y sin forma de volver a la ciudad. De repente nos indica la buena mujer que podemos coger un autobús que acaba de llegar para bajar de nivel a una zona que tiene acceso a taxis. Nos subimos sin saber si cuesta o no algo y cuando preguntamos nos indican que es gratuito. Bajamos a otra zona del teleférico y allí cogemos un taxi.

Como la cosa pinta mal porque no deja de llover decidimos acercarnos al centro comercial donde compramos las cámaras para comprar otra que nos han encargado. Como la cosa está chunguilla comemos en el Burger que hay al lado ya que con tanta lluvia tampoco puedes ir muy lejos.

Menuda odisea de tarde, con lo bien que se nos dio a la ida y sin embargo a la vuelta que mal el regateo, bueno mal no ese se nos dio bien pero luego a la hora de pagar nos intentaban timar y nada vuelta a empezar en otro sitio. En algunas tiendas nos intentaban vender cualquier cosa que no fuera Nikon jejejejeje la verdad es que tampoco nos lo pasamos tan mal pero era un poco frustrante. Finalmente decidimos ir a donde compramos la videocámara que nos trataron muy bien y nos salió a buen precio y acertamos. Sacamos la cámara con memoria al precio que queríamos, eso si habíamos estado toda la tarde para eso, aunque tampoco es que tuviéramos muchas más opciones porque no había dejado de llover en todo el día. Eso sí, sobre las 6 de la tarde hicimos otra pausa para tomarnos un capuchino en uno de los puestos cercanos, mientras veíamos a la gente empapándose literalmente por la calle.
Antes de irnos aprovechamos para comprar otra maleta más, eso si esta vez más pequeña para poderla llevar de equipaje de mano donde podríamos tener a mano tanto los regalitos como las cámaras y el portátil y que no sufrieran los golpes del aeropuerto.
Como la cosa no mejoraba decidimos cenar en el hotel ya que el día anterior había comprado cosillas para cenar y así aprovechábamos para ir haciendo las maletas y colocando cosas ya que al día siguiente nos íbamos por la noche y queríamos aprovechar nuestro último día.

4 de Noviembre

Comenzamos un nuevo día en Singapur, bajamos a desayunar al restaurante del hotel, la verdad es que es lo que más nos gusta del hotel en sí ya que por lo demás ni es tan espectacular ni nos sentimos tan cómodos como en el resto de hoteles, es un buen hotel si pero nos ha dejado un sabor un tanto amargo de boca.

Hoy queremos aprovechar y visitar Little Indian y para allá que nos dirigimos, hemos optado por la opción del taxi ya que la combinación del metro es un poco complicada y queremos aprovechar bien el día. La verdad es que es un acierto, en menos de 15 minutos estamos en el Mustafá Center un centro comercial que se encuentra en Little y que nos sirve de referencia en el mapa para visitar el barrio.

Hacemos una pequeña visitar al centro comercial pero es más de lo mismo y está atestado, cargados con la mochila y las cámaras no nos apetece mucho estar allí metidos por lo que salimos y retomamos la ruta que nos hemos marcado.

La verdad es que describir los aromas que hemos disfrutado durante este viaje es algo complicado, hay que vivirlo y desde luego en Little Indian hay multitud de olores y colores, por doquier llegan aromas que te inundan, la pena que a estar alturas estábamos un poco hartos de que siempre que decidíamos comer algo picaba horrores por lo que no comimos nada allí y no por falta de ganas sino por precaución.

Fotos

Hemos tenido bastante suerte ya que hemos llegado justo cuando celebran el Deepavali y nos hemos encontrado la avenida principal decorada con arcos por la celebración, está dedicada al culto de Kali aunque también se le atribuyen otros orígenes. Todo es muy colorido, hemos visitado las calles del barrio y sus mercados, un templo hindú donde sólo ha entrado Juanjo ya que había que había que descalzarse y yo no llevaba un calzado fácil y rápido de poner, había bastantes gente entrando y saliendo ya que en ese momento tocaban las campanas y comenzaban unos canticos de oración.

Después nos hemos dirigido hacia el barrio árabe para visitar una mezquita bastante bonita por fuera pero que no hemos podido visitar por dentro al ser hora de oración, eso si nos hemos encontrado con una imagen muy graciosa en las verjas donde colocan las botas para que se sequen.

Fotos mezquita y botas.


La verdad es que Singapur tiene una mezcla interesante de edificios muy modernos por un lado y mezclados con los distintos barrios donde hay edificios más antiguos pero sin ser tan caótico como Kuala Lumpur donde todo se entremezcla a veces sin ningún sentido.

Después de visitar la zona araba donde lo más interesante es la mezquita y un colegio nos dirigimos "o intrépidos de nosotros" de camino a la noria gigante de Singapur.
Y digo intrépidos por siguiendo el mapa acabamos en una zona como definirla.... un trozo de campo bajo un puente y sin poder atravesar la autopista atascados sin saber como llegar..... Nada media vuelta y a deshacer el camino andado... más de una hora perdida por una señalización nefasta....

Lo mejor de todo es que hartos de buscar una forma de llegar cogimos un taxi y nos dirigimos a ver otra zona de Singapur, parte de Chinatown ... aquí he de decir que eran como las 16:30 y estábamos sin comer cuando por casualidad nos encontramos un restaurante muy majo, un asador de carne donde comimos de maravilla una ensalada cesar, unas patatas con queso y salsa y unos solomillos que nos dejaron como reyes, es que a las 5 de la tarde pues ya estábamos muertos de hambre después de tantas horas de de caminata.

FOTOS COMIDA

Después aprovechamos que en frente había un local para hacerse uñas de gel, a Dulce se le había roto una la noche anterior (que daño se hizo la pobre) y aprovechó para ponerse otra y rellenarse las que tenía, la conclusión... las hacen mejor en Madrid y más barato pero bueno otra anécdota más que tenemos del viaje.

Una vez revisado el mapa buscamos una ruta alternativa para llegar a la noria, aprovechando para ver más edificios simbólicos de Singapur (buscar nombres).
Es curioso ver como a principios de noviembre ya están con la decoración navideña y aquí lo hacen a lo grande, además que van por zonas y cuando acaban una zona ya queda encendida, desde luego que aquí se mueve mucha pasta.

Esta vez parece que la ruta elegida nos está llevando correctamente a la noria pero nos desviamos de la ruta para acercarnos a la fuente de la salud donde dicen que si das 3 vueltas alrededor de ella vuelves a Singapur... pues nada nosotros las dimos así que..... Ojalá regresemos algún día. De paso queríamos ver la embajada de España (estábamos de lo más patrióticos a esas alturas del viaje) que se encuentra en una de las 4 torres que forman el Suntec City Mall, pero nada mira que llegamos a la torre 2 donde debíamos verla pero no aparecía por ninguna parte, eso sí .... terminamos en el centro de comercial de las torres ya que buscábamos alguna tienda de deportes donde poder comprar unas zapatillas ya que las de Dulce se había literalmente ido desintegrando a lo largo del día. Tuvimos bastante suerte ya que después de un ratin las encontramos y pudimos deshacernos de las otras.
Volvimos a retomar la ruta para llegar a la noria pero aunque estábamos ya cerca tuvimos que dejarlo ya que la zona estaba en obras y tenían cerrado a esa hora el acceso peatonal, vaya suerte la nuestra.... nada dimos media vuelta y nos hacercamos al centro comercial donde habíamos estado ya que cuenta con un Carrefour y aprovechamos a hacer algo de compra para cenar y unos cuantos zumos para los días que nos quedaban.
La verdad que estábamos un poco mosqueados ya con lo de la noria, que mala suerte habíamos tenido pero al final resulta que nos vino de perlas porque mientras comprábamos empezó a caer la del pulpo y si hubiéramos llegado a la noria no habríamos visto más que agua y fue una suerte porque siguió lloviendo hasta bien entrada la noche.
Así que cogimos un taxi y para el hotel, ya que habíamos quedado con la familia para hablar con ellos ya que sería la última vez hasta que lleguemos de nuevo a España.

3 de Noviembre

Nos levantamos aun con la sensación de paz y tranquilidad que la noche anterior nos dio la travesía.

Antes de ir a desayunar, hacemos las maletas, aunque la noche anterior, ya habíamos recogido la mayoría de la cosas.

Saboreamos por última vez el variado bufet del hotel Sheraton de Langkawi. Decidimos luego, tomar las últimas fotos del hotel.

Nos las acercan las maletas al hall del hotel.

Estamos a punto de vivir la última aventura en Malasia. Nos acercamos a la recepción para pagar la cuenta y resulta que la mayoría de las tarjetas de crédito no funcionan. Qué raro, ya que un par de días antes no había habido ningún problema con ellas.

Sacamos los últimos ringins, pero las cuentas no salen, sacamos los dólares singapurenses que tenemos, pero aun no salen las cuentas.
La recepcionista tampoco pone ninguna intención para ayudar con el problema con las tarjetas.
Dulce se acuerda que tiene otra tarjeta. Salvados!!
Esta sí que pasa.

Creemos que no querían coger las tarjetas de débito.
Durante todo el viaje, nunca hemos tenido problemas con las tarjetas hasta que hemos llegado.

Después del sofoco inicial, cogemos un taxi y nos dirigimos al aeropuerto con dirección a Singapur.

Llega nuestra hora de embarque y subimos al avión en dirección a la ultima parte de nuestro viaje.
Después de una hora de vuelo, aterrizamos en el aeropuerto de Kuala Lumpur. Aquí vemos como suelen cargar las maletas en malasia. jejejeje.

Finalizan la carga de la mercancía en el avión y continuamos con nuestro viaje.

Una hora y pico después llegamos al aeropuerto de Singapur. Este lugar nos parece muy familiar... jajaja.

Esta vez en lugar de coger el metro, nos decidimos a coger un taxi, ya que, esta vamos cargados con las maletas y encima llenas de cosas.
Cogemos el taxi que nos dejan en el Sheraton de Singapur.
Este hotel se encuentra alejado de lo que es distrito comercial.

Subimos a la habitación. Abrimos la puerta y nos encontramos con algo que no nos esperábamos y es que la habitación mucho más pequeña de lo que hubiéramos esperado de la categoría del hotel.
A pesar de la desilusión inicial, nos pusimos nos a deshacer las maletas.

Ha llegado la hora de cenar y decidimos cenar en la habitación después de dar una vuelta por la zona, estamos cansados y queremos aprovechar al máximo al día siguiente.

Una vez terminada la cena, nos vamos a dormir para levantarnos mañana para hacer las últimas compras del viaje.

2 de Noviembre

Hoy es el último día que vamos a estar en Langkawi. Tenemos la intención de

aprovecharlo al máximo.
Hemos decidido pasar la mañana en hotel.
A primera hora, después del desayuno, nos dirigimos a una de las playas de hotel.

No son muy buenas, ya que, de las 3 que tiene, dos están llenos de peces que

pueden provocar daños en la piel y la tercera estaba llenas de piedras.

Esto nos ha dado igual, hemos elegido un par de tumbonas y nos hemos puesto a

tomar un poco el sol.

Una vez tomado el sol, nos acercamos a la piscina para darnos un último baño.
Es una piscina muy chula, es una piscina que las llaman sin fin, ya que unos de

los lados de la piscina se confunden visualmente con el mar.

Decidimos comer en la terraza de la piscina un poco antes de la hora, ya que, por

la tarde tenemos que hacer la última excursión.

Terminamos de comer y nos preparamos a para disfrutar de una cena en un

catamarán.

Nos duchamos, cogimos nuestras cosas y directos al hall del hotel. Nos recogió un

taxi, directo a un puerto privado cerca de Kua. Nos acercaron al catamarán.

Pasamos la tarde haciendo fotos, disfrutando del sol y del mar. Las vistas son

increíbles y muy relajantes.

Cuando empieza anochecer, la tripulación nos prepara un bufet. Todo estaba muy

bueno.

Si la tarde había sido espectacular, la noche fue impresionante. Es una noche

tranquila y despejada. Es luna lleva. ¿Que más se puede esperar?

Desde el barco vemos las luces del puerto y de las casas junto a él.

En el puerto nos espera el taxi del hotel. Después de despedirnos, nos dirigimos

a nuestro hotel.

El camino de vuelta se hace un poco largo, pensamos en lo bien que nos lo hemos

pasado y que son las últimas horas en Malasia. Es un tipo para pensar en todo lo

que hemos vivido en este país. Sentimos pena por tener que irnos y también

sentimos pena por el hecho de que el viaje está en sus últimas etapas antes de

que finalice.

Llegamos al hotel y nos dejamos en los brazos de Morfeo.

1 de Noviembre

Hoy, el día parece que nos va a permitir disfrutar de Langkawi, pero como no nos fiamos nos llevamos un par de chubasqueros (nunca se sabe).
El otro día contratamos una excursión en el hotel que constaba de un recorrido por la isla de Langkawi y hoy la vamos a disfrutar.

Después de desayunar contundentemente, ya que, a pesar de que en la excursión se incluye la comida, es mejor tener el estomago lleno.

Nos dirigimos al hall del hotel, donde nos recoge una furgoneta.
Una vez dentro, nos dirigimos a un par de hoteles para recoger al resto de los compis de excursión.
Durante el viaje nos encontramos con una pareja de asturianos. Jo! Qué alegría nos ha dado. Hace ya mucho tiempo que no oíamos a nadie a hablar en español.

Una vez recogidos a todos, nos vamos hacia norte de la isla donde vamos a coger una embarcación y recorreremos los manglares.

Subimos a la barca y salimos a mar abierto. Al cabo de unos 20 minutos llegamos a nuestra primera etapa del viaje. Paramos junto a una pequeña embarcación a motor. Hay 2 personas pescando.
Nuestro guía pide permiso y se sube a su barca. Coge un par de langostinos y nos explica todo lo relacionado con estos bichejos...jajaja.

En este sitio, el guía nos da unos tozos de pan para que demos de alimentar a los peces. Tiramos pedazos de pan al mar y en un par de segundo empiezan acudir peces y más peces. Menudo hambre tienen!!
Parecen pirañas, jajaja

Después de despedirnos de los 2 pescadores, el "capitán del barco", arranca y empieza a bordear unos islotes para que veamos su estructura y forma.

La barca dar media vuelta y nos dirigimos otra vez a la costa.
El trayecto a la costa dura unos 20 minutos. El "capitán" acerca la barca" para enseñarnos los monos que hay por la zona.
El guía nos indica que estos monos se han adaptado a esta zona e incluso han aprendido a nada.
En un par de minutos aquello se llena de monos e incluso alguno se sube a la barca.

Es un espectáculo ver como se mueven estos animales, su capacidad de saltar, correr y nadar...

Después, de nuestra visita a los monos, nos dirigimos a una zona donde vamos a enseñar una zona donde las águilas de Langkawi pescan.

Al principio solo vemos un par de águilas pero al cabo unos minutos el cielo se llena de ellas y empiezan hacer picados sobre agua.
Un espectáculo formidable. Es increíble como la águilas se lanzan al agua cogen su presa.

Después de un buen rato, nos dirigimos al interior de los manglares. La barca desacelera su marca y nos metemos en una zona de arboles, ramas y mucha agua. El mar se convierte en rio y el rio del mar en sonido de los animales.

Nos dirigimos a visitar una cueva de murciélagos, lo malo de esta parte de la visita fue que no hay fotos del interior de la cueva, por la falta de luz total.
Pero a pesar de esto, hay sido una interesante visita.

Atravesamos uno de los manglares y vamos a parar a un rio, y desde allí nos dirigimos a una piscifactoría.
El guía nos explica todos los entresijos de la industria de la cría en cautividad de peces. Nos enseñan las piscinas donde se crían.
El guía nos va explicando las características de cada una de las especies que hay en esta piscifactoría.
Vemos todo tipo de peces, lucios, mantas, barracudas, etc...

Nos enseña una piscina donde hay un tipo de pez muy curioso. Es un pez que caza insectos escupiéndoles. Nos indica el guía que puede llegar acertar a un insecto a unos 2 metros. Esta especie es capaz también saltar hasta un metro para cazar.
Nuestro guía pone un poco de pan en una de los postes y al caso de uno par de segundos y unos cuantos escupitajos, el pan cae al agua.
Menuda puntería tiene este pez.

Después de esta parada, nos dirigimos a comer. Cogemos otra vez la barca y nos dirigimos a nuestro "restauran". Allí nos han preparado un pequeño bufet, no muy variado, pero estaba rico.

Después de comer, volvemos a la barca y nos dirigimos a mar abierto. Después de un buen rato, llegamos a una tranquila playa, donde nos dimos un baño.
El agua estaba buenísima y nos sirvió para quítanos un poco de calor que ya iba haciendo mella.

Una vez después del baño, nos dirigimos al punto de partida. Una vez allí, directos al hotel.

En hotel, nos aseamos y nos dirigimos a cenar antes de descansan de un largo día.

domingo, 22 de noviembre de 2009

31 de Octubre de 2009

Nos levantamos aun doloridos del masaje que nos dieron ayer.
Tenemos los musculos como si nos hubieramos estado corriendo una maraton. A pesar de la paliza, nos sentimos con ganas para seguir con el viaje por Langkawi.

Despues de desayunar cogemos un taxi ,
Aquí en Langkawi, los taxis tiene mucho cachibaches colgaldos, resultan gracioso, y a veces un poco agobiente porque no sabes si el taxista ve con tantas cosas colgaldo,,,,jajaja.

Nos dirigimos a Kuah que es la ciudad principal de la isla de Langkawi y mas concretamente a ver su simbolo. Nos dirigimos a Eagle Square que se situa en la parte más sureste de la ciudad. Se encuentra bastante lejos de lo que es la ciudad de Kuak.


Como podeis ver en las fotos, es una estatua enorme de un aguila; con una dimensiones colosales.
Hemos podido ver unas cuantas aguilas revoloteando sobre la estaua.

Esta estatua está al borde del mar.

El calor empieza a ser sofocante y despues de dar una pequeña vuelta, nos hemos detenidos para descansar un poco.

Tomamos un poco de agua y volvimos a la carga.
Muy cerca de alli, se encontraba la entrada al parque de Langeda, pero no pudimos entrar porque estaba cerrado por reforma.


Ante la imposibilidad de poder entrar al parque nos pusimos a recorrer la zona.Hemos visto unos parques muy bonitos por esta zona, nos son superespectaculares, pero son muy chulos. Esta gente sabe como plantar arboles, jajajja.
Despues de un largo rato, tomamos direccion de la carretera y al cabo de un kilometro nos encontramos con centro comercial. Miramos el reloj y hemos visto que es hora de comer.
Entramos en el centro comercial

Como habeis podido ver a lo largo del blog, aqui todos los centros comerciales se distribuyen en altura.
Damos un paseo por el centro comercial y nos decidimos a entrar en un restaurante. Comemos muy bien, todo estaba muy bueno.

Hemos comido muy bien, todo estaba riquisimo. La comida nos ha sentado muy bien, el cocinero le han dado un toque muy bueno. Aqui en Malasia, estan aconstumbrados al curry y a las especias. Suelen cargar mucho las comidas de especias, llegando a veces a disimular e incluso llegar a desaparece el sabor del plato en cuestion. A veces un plato de arroz con carne, deja de saber a arroz y a carne y lo unico que sabe es a picante y a curry. Personalmente creo que se pasan con el picante. Será que no estoy acostubrado a tanto picante.

Una vez comidos y descansados, salimos del centro comercial y seguimos la carretera

y al cabo de un par de kilometros, decubrimos un nuevo parque (esto está lleno de parques)
Siguiendo la carretera nos encontramos con una mezquita, que parece que esta vacia. A pesar de los bonita no demuestra que tenga mucha vida.
Aqui es muy normal encontrar mezquitas y minaretes, unas son fastuosas y otras bastantes modestas. El arte islamico predomina en Malasia, a pesar de las diferentes culturas que conviven.
Al cabo de otros 2 kilometros llegamos a Kuak

Los kilometros empiezan a pesar y el calor es un poco sofocantes. En estos dias de tanto calor estamos casi continuamente bebiendo agua; pero a pesar de todo, estamos bien. (despues de tanto tiempo por estas tierras, ya nos hemos acostumbrado al calor y la humedad).

Pasamos el resto de la tarde visitando la ciudad, haciendo un poco de turismo.
Se nos ha echado la noche encima y decidimos coger un taxi para que nos lleve al hotel.
Llegamos al hotel, reventados y deseando descansar de un largo día.

Esta noche hemos decidido cenar en la habitacion del hotel, estamos demasiado cansados para ir hasta el comedor y volver. Nos duelen las piernas de tanto caminar. (estamos cogiendo una buena forma fisica)
La cena nos ha sentado estupendamente, pero tenemos que descansar para mañana, que preveemos que va a ser tambien un largo día.

30 de Octubre de 2009

Es un nuevo dia en la isla de Pulai Langkawi.
A igual que el dia es estupendo. Brilla el sol y la humedad no es muy sofocante.
Después de disfrutar del desayuno en el hotel, nos dirigimos a Oriental Village, que se encuentra a unos 10 km de nuestro hotel.
Cogemos un taxi y en unos 15 minutos llegamos.
En esta isla las carreteras tienen pocas rectas, todos son curvas y mas curvas. Para conducir, la gente de aqui utilizan todo el ancho de su carril y el del sentido contrario; de hecho muchas veces hemos visto circular ocupando el centro de la calzada. Todos unos maquinas...jajajaja.

Lo primero que hemos visto al llegar es un recinto en que hay numerosas tiendas en el que te venden camisetas, imanes, pareos, gorras, etc..


Despues de un ratillo mirando aqui y allá, nos llama la atencion un centro de masaje y nos decidimos a entrar al local. Es un local limpio y muy agradable. Acordamos con el personal que nos den 2 masajes relajantes a las 14:00.


No teniamos pensado darnos ningun masaje, pero bueno, ha salido la ocasion y nos hemos lanzado.

Hasta que llegue la hora, nos dirigimos al teleférico o al "cable car" de Langkawi, que es como lo llaman aquí que nos llevará a la cima del monte Gunung Machinchang.

Sacamos las entradas y a la hora de entrar nos "invitan" a dejar el agua abajo, ya que, no se puede subir agua. Nos hemos quedamos y poco extrañados. Accedemos a la zona de "embarque" y nos subidos a la cabina del teleférico.

Al cabo de unos metros de subida, se han dejado de oír ruidos y la cabina sube suavemente.

A medida que vamos subiendo, vamos viendo todo el paisaje, la selva, las playas, los hoteles, etc..

Se nos han empezado a taponar los oídos, es una sensación ya habitual desde que hemos llegado a Malasia. jajaja

Las vistas son espectaculares y muy hermosas. Desde aqui podemos ver el mar de Andaman.

Después de unos 10 minutos, llegamos al primer tramo del teleférico y nos bajamos para observar las vistas desde aquí. Estamos a 652 metros sobre el nivel de mar.
En este momento, ya nos hemos dado cuenta el porqué de dejar las botellas abajo y es porque arriba también venden botellas de agua y así obligan a comprarlas si tienes sed. Estos malayos sacan pasta por todos lados. Personalmente creo que si ya pagas la entrada por subir no te deberían obligar a dejar tu agua abajo.mala imagen al turista.


Después de admirar las vistas desde aquí, procedemos a subir al segundo tramo del teleférico que nos ha llevado más arriba aun, a unos 710 metros. Esta vez hemos tardado mucho menos.


Desde aquí arriba las vistas son excepcionales. Todo parece mucho más pequeño y al mismo tiempo, puedes ver lo grande que es todo, montañas, vegetación, el mar, etc..




Aquí, nos hemos encontrado a los primeros españoles que hemos visto. Hemos intercambiado unas palabras, pero se han parado mucho para hablar parecen que tenían un poco de prisa por recorrer todo aquello.

Nos hemos dirigido a un puente que han construido allí, Para ello, hemos tenido que bajar un buen rato. Durante la bajada, hemos visto subir y bajar a mucha gente; aquello parecía las rebajas del Corte Inglés, jajaja.

Hemos estado recorriendo el puente. Aun a pesar de bajar, desde aquí también hay vistas muy bonitas. Notamos como se balancea un poco el puente. Habrán apretados todos los tornillos? jijijiji.

Aquello está lleno de escolares y de orientales (chinos y japoneses).

Decidimos volver ya que el tiempo se ha pasado volando y es hora de ir a que nos den el masaje.
La vuelta se hace un poco dura. Subimos la escalera que antes habíamos bajado tan fácilmente.


Llegamos arriba y descansamos un poco antes de subir al teleférico. Nos montamos y para abajo. Llegamos al primer tramo del recorrido y me bajo del teleférico,, cuando Dulce de recuerda que aun hay que bajar más. En marcha, me vuelvo a subir nuevamente a lo Indiana Jones, pero más torpemente y seguimos bajando.

Finalmente llegamos al final y nos dirigimos al centro de masaje.


Aquí nos ofrecen un té, estaba un poco caliente pero nos sienta muy bien, después del teleférico.
Nos meten en una sala y nos empiezan a dar el masaje. Al principio es un masaje suave, pero poco a poco, las masajista se van "aplicando" un poco mas y va pasando a ser un masaje mas muscular que relajante.

Al cabo de aproximadamente una hora y media, terminan. Nos levantamos un poco doloridos. Nos vuelven a ofrecer otro té.

Poco a poco vamos sintiendo que el masaje
ha sido un poco fuerte y nos duelen los músculos.
Decidimos comer y descansar después de la paliza. jajaja.

Nos sentamos en un chiringuito y el camarero no da a elegir solo entre 2 platos. (eso sí que es variedad !!!!)

Terminamos de comer y decidimos volver al hotel.

Cogemos un taxi y en unos 10 minutos, llegamos.

Llegamos a la habitación y decidimos descansar un poco. El masaje nos está pasando factura.
Es hora de cenar y nos decidimos cenar en un restaurante hindú del hotel.

El sitio está en penumbra. Poco a poco, nuestro ojo se acostumbras a la poca luz que hay.

Pedimos y empezamos a comer. Es un sitio muy bonito y romántico, con su vela y todo.


Una vez terminado de cenar, nos volvemos a la habitación y caemos desplomados en la cama, rotos... y muy cansados..
Si os dais un masaje en Malasia hay que indicar claramente a la masajista que sea cuidadosa, ya que, si no os pegará una paliza que os dejará rotos para todo el día.

29 de Octubre de 2009

Miramos por la ventana y vemos que los nubarrones del dia anterior han desaparecido. El dia de hoy parece que nos va respetar. El sol brilla y la humedad extrema del dia anterior empieza a desaparecer.



Despues de desayunar cogemos un taxi y nos dirigimos a Pantai Cenang. Aqui los taxi, como en el resto de Malasia son muy baratos, lo cual facilta mucho los desplazamientos.

El taxi nos dejan en la calle principal de esta pequeña ciudad
y nos acercamos a la playa. Es muy grande, pero está casi vacia. Antes de ir a la playa nos dirigimos al Acuario Underworld, es el mayor de Malasia.




Despues de una larga visita al acuario, en el que vimos peces, tiburones, nutrias, famencos, medusas, pinguinos, cangrejos, focas, etc.. Hemos hecho muchas fotos. Es un lugar muy bonito para hacerlo.
Nos han dado la hora de comer y despues de buscar un sitio para comer, nos decidimos por un local en el que sirven comida italiana. Nos pedimos unas pizzas.
Aqui en Malasia, aunque pidas un pizza o una hamburguesa o una ensalada cesar, los sabores son bastante diferentes a los de España. Aqui pueden poner champiñones o esparragos en una hamburguesa, o cacachutes en una pizza. La comida puede resultar toda una experiencia en Malasia.
Te esperas un sabor y te puedes encontrar con uno muy diferente. Aqui en casi todas las comidas tienen un toque de picante.

La comida está bien y una vez terminada nos dirigimos a ver Pantai Cenang mas en profundidad.
Visitamos las tiendas de la zona. Todas era iguales. En ese aspecto es una ciudad un poco monotona, pero siempre puedes encontrar algo que te va a llamar la atención.
Lo mejor de Pantai Cenang es su playa de 2 km de longitud.

Por la calle, puedes ver un monton de occidentales con pinta de surferos. Sobre todo son australianos.

Despues de un rato, nos detenemos en una tienda de maletas, en la que miramos y nos planteamos comprar una, ya que, despues del viaje a la selva, una de nuestras maletas se rompió.

Nos llegó la hora de volver al hotel. Cogimos un taxi y nos vamos.

Una vez en el hotel, hicimos un poco de tiempo hasta que llegó la hora de cenar.
Cenamos y nos fuimos a dormir. El día ha sido mas duro de los que pensamos, ya que, una vez en la habitacion, caimos redondos en la cama.