Nuestra habitación no era excepcional (no daba al lado desde el que se veían las Petronas), pero estaba muy bien, jajaja.
Cogemos nuestros bártulos y nos vamos al autobús.
Una vez completado el grupo (somos 5, una guía y el conductor). Iniciamos la travesía.
Al cabo de una hora y media, hacemos una parada de 10 minutos y proseguimos. La forma de conducir que tiene este conductor es un poco heterodoxa, por no decir un poco peligrosa.
Al cabo de otra hora y media, llegamos a un pueblecillo (bueno eran una cuantas casetas) a un lado de la carretera.
Nos vamos a información, le enseñamos nuestra reserva. Lo primero que nos dicen es que si llevamos cámaras (pues claro! Vienes a un sitio de estos y no te vas a llevar una cámara ??).
Le decimos que si y nos dice que tenemos que pagar una licencia de fotografía cada uno. (eihnn !). A pesar del mosqueo de Juanjo, pagamos la "licencia".
Nos dicen que tenemos que esperar aun 1 hora y media. Las 3 horas de bus, hay que añadir otra 1h 1/2 más tiene guasa la cosa.
Para pasar mejor el tiempo, estuvimos viendo los alrededores. Uy! Otra sorpresa, para ir al baño hay que pagar 0.50 rm y si quieres papel higiénico 0.30 rm más.
El hecho de pagar no es el problema, ya que, si lo pasamos a euros, son 10 céntimos, pero es gracioso que pagas el uso de los servicios y éstos están asquerosos y eso que nosotros no somos nada escrupulosos. Parecen que hace años que no se limpiaban. jajajaja..
Bueno, una anécdota mas del viaje a la selva, jajaja. Pero no es una última sorpresa que vamos a tener.
Al final, llega nuestro "barco", bueno eso decían la chica de la agencia. Es un cayuco con motor y con un techo de aluminio. Jajajaja.
Nos indican que tenemos que llevar las maletas al "barco". Cogemos las maletas y lo primero que vemos una larga escalera que va en zigzag y con una gran pendiente.
Empezamos a bajar las maletas como podemos, escalón a escalón, esto parecía las Cuevas Batu pero esta vez cargados. Llegamos al final de la escalera. Estamos exhaustos, nos falta el aire.
Vemos otro escollo y es que hay una pasarela desde el muelle al "barco" que son 2 tablas mal puestas. Nos lanzamos y empezamos a meter las maletas. Casi se cae una al rio.
Vamos a tener 3 compañeros de viaje.
Antes de partir, hemos visto que una persona está dando martillazos al motor del "barco", que a partir de ahora lo llamaremos cayuco.
Al cabo de 3 horas en cayuco llegamos a nuestro destino el "Resort Mutiara Taman Negara". A la hora de llegar, lo primero que vemos es una larga y empinada escalera, pero esta vez tenemos suerte y nos suben las 2 maletas.
Al final de la escalera, nos reciben con música, un zumo y una toalla fría. Yo creo que nos merecemos eso y mas, jajajaja.
Nos indican cual era nuestra caseta y nos fuimos para allá. La casita es muy chula. Lo primero que notamos es una bocana de aire caliente. Pasamos a la habitación. Abrimos la puerta y notamos una bocana de aire fría.
Después de descansar un poco nos fuimos a cenar. No habíamos comido nada desde el desayuno, ya que, en aquel pueblo perdido de la mano de Dios, no nos atrevimos a comer nada. De camino a nuestro chalecito junglero paramos en la recepción para ver si podíamos contratar una excursión para el día siguiente. Sin problemas cogimos un trekking por la jungla a las 9 de la mañana.
Cuando llegamos a nuestro alojamiento pusimos la mosquitera, preparamos algunas cosas y nos fuimos a dormir.