A igual que el dia es estupendo. Brilla el sol y la humedad no es muy sofocante.
Después de disfrutar del desayuno en el hotel, nos dirigimos a Oriental Village, que se encuentra a unos 10 km de nuestro hotel.
Cogemos un taxi y en unos 15 minutos llegamos.
En esta isla las carreteras tienen pocas rectas, todos son curvas y mas curvas. Para conducir, la gente de aqui utilizan todo el ancho de su carril y el del sentido contrario; de hecho muchas veces hemos visto circular ocupando el centro de la calzada. Todos unos maquinas...jajajaja.
Lo primero que hemos visto al llegar es un recinto en que hay numerosas tiendas en el que te venden camisetas, imanes, pareos, gorras, etc..
Despues de un ratillo mirando aqui y allá, nos llama la atencion un centro de masaje y nos decidimos a entrar al local. Es un local limpio y muy agradable. Acordamos con el personal que nos den 2 masajes relajantes a las 14:00.
No teniamos pensado darnos ningun masaje, pero bueno, ha salido la ocasion y nos hemos lanzado.
Hasta que llegue la hora, nos dirigimos al teleférico o al "cable car" de Langkawi, que es como lo llaman aquí que nos llevará a la cima del monte Gunung Machinchang.
Sacamos las entradas y a la hora de entrar nos "invitan" a dejar el agua abajo, ya que, no se puede subir agua. Nos hemos quedamos y poco extrañados. Accedemos a la zona de "embarque" y nos subidos a la cabina del teleférico.
Al cabo de unos metros de subida, se han dejado de oír ruidos y la cabina sube suavemente.
A medida que vamos subiendo, vamos viendo todo el paisaje, la selva, las playas, los hoteles, etc..
Se nos han empezado a taponar los oídos, es una sensación ya habitual desde que hemos llegado a Malasia. jajaja
Las vistas son espectaculares y muy hermosas. Desde aqui podemos ver el mar de Andaman.
Después de unos 10 minutos, llegamos al primer tramo del teleférico y nos bajamos para observar las vistas desde aquí. Estamos a 652 metros sobre el nivel de mar.
En este momento, ya nos hemos dado cuenta el porqué de dejar las botellas abajo y es porque arriba también venden botellas de agua y así obligan a comprarlas si tienes sed. Estos malayos sacan pasta por todos lados. Personalmente creo que si ya pagas la entrada por subir no te deberían obligar a dejar tu agua abajo.mala imagen al turista.
Después de admirar las vistas desde aquí, procedemos a subir al segundo tramo del teleférico que nos ha llevado más arriba aun, a unos 710 metros. Esta vez hemos tardado mucho menos.
Desde aquí arriba las vistas son excepcionales. Todo parece mucho más pequeño y al mismo tiempo, puedes ver lo grande que es todo, montañas, vegetación, el mar, etc..
Aquí, nos hemos encontrado a los primeros españoles que hemos visto. Hemos intercambiado unas palabras, pero se han parado mucho para hablar parecen que tenían un poco de prisa por recorrer todo aquello.
Nos hemos dirigido a un puente que han construido allí, Para ello, hemos tenido que bajar un buen rato. Durante la bajada, hemos visto subir y bajar a mucha gente; aquello parecía las rebajas del Corte Inglés, jajaja.
Hemos estado recorriendo el puente. Aun a pesar de bajar, desde aquí también hay vistas muy bonitas. Notamos como se balancea un poco el puente. Habrán apretados todos los tornillos? jijijiji.
Aquello está lleno de escolares y de orientales (chinos y japoneses).
Decidimos volver ya que el tiempo se ha pasado volando y es hora de ir a que nos den el masaje.
La vuelta se hace un poco dura. Subimos la escalera que antes habíamos bajado tan fácilmente.
Llegamos arriba y descansamos un poco antes de subir al teleférico. Nos montamos y para abajo. Llegamos al primer tramo del recorrido y me bajo del teleférico,, cuando Dulce de recuerda que aun hay que bajar más. En marcha, me vuelvo a subir nuevamente a lo Indiana Jones, pero más torpemente y seguimos bajando.
Finalmente llegamos al final y nos dirigimos al centro de masaje.
Aquí nos ofrecen un té, estaba un poco caliente pero nos sienta muy bien, después del teleférico.
Nos meten en una sala y nos empiezan a dar el masaje. Al principio es un masaje suave, pero poco a poco, las masajista se van "aplicando" un poco mas y va pasando a ser un masaje mas muscular que relajante.
Al cabo de aproximadamente una hora y media, terminan. Nos levantamos un poco doloridos. Nos vuelven a ofrecer otro té.
Poco a poco vamos sintiendo que el masaje
ha sido un poco fuerte y nos duelen los músculos.
Decidimos comer y descansar después de la paliza. jajaja.
Nos sentamos en un chiringuito y el camarero no da a elegir solo entre 2 platos. (eso sí que es variedad !!!!)
Terminamos de comer y decidimos volver al hotel.
Cogemos un taxi y en unos 10 minutos, llegamos.
Llegamos a la habitación y decidimos descansar un poco. El masaje nos está pasando factura.
Es hora de cenar y nos decidimos cenar en un restaurante hindú del hotel.
El sitio está en penumbra. Poco a poco, nuestro ojo se acostumbras a la poca luz que hay.
Pedimos y empezamos a comer. Es un sitio muy bonito y romántico, con su vela y todo.
Una vez terminado de cenar, nos volvemos a la habitación y caemos desplomados en la cama, rotos... y muy cansados..
Si os dais un masaje en Malasia hay que indicar claramente a la masajista que sea cuidadosa, ya que, si no os pegará una paliza que os dejará rotos para todo el día.
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