domingo, 1 de noviembre de 2009

24 de octubre de 2009

Hoy nos hemos levantado a las 7:30 para recoger e irnos a desayunar y coger la canoa con motor (aquí dicen que es un barco, es España sería un cayuco) que nos llevara rio abajo para montarnos en un autobús para llevarnos a Kuala Lumpur.

El día empieza bien, nos han bajado las maletas a la canoa, jejejeje.

El viaje de vuelta en canoa ha sido muy tranquilo y sin ningún tipo de sobresalto. Mientras bajamos hemos visto un jabalí y varias vacas... Hemos hecho unas cuantas fotillos.

Después de 2 horas, llegamos al final de nuestro viaje náutico por el rio. Aquí ha empezado la gran odisea.

Juanjo estuvo a punto de probar el agua del rio y gracias a un lugareño, el percance no llegó a más, jajajaja

Hemos tenido que subir las 2 maletas y las mochilas desde el muelle a la parada donde iba a llegar al autobús. No habido servicio de portamaletas evidentemente así que nos ha tocado usar la fuerza de nuestros brazos otra vez, lo gracioso es que allí tiene un servicio para subir maletas, pero por su pinta, hacía años que no se utilizaba.

Después de una dura subida con las maletas, hemos llegado arriba con la lengua fuera y sudando como pollos en un horno menos mal que el último tramo le han echado una mano a Dulce porque vamos se han pasado 3 pueblos con esa bajada que para empezar están desproporcionados hasta los escalones.
Después de un ratillo que nos ha permitido recuperar el aliento y aburridos como ostras (1h), llega nuestro autobús.

Una vez en el autobús y hemos continuado rumbo a Kuala Lumpur. Nos hemos comido otras 3 horas de viaje hasta Kuala nuevamente. Nada más bajar del autobús hemos pillado un taxi en una parada cercana para ir al aeropuerto.

Aquí en Malasia, son baratos los taxi, he incluso puedes regatear con ellos, pero por el dinero que te piden ni siquiera lo intentamos.

Cuarenta minutos más tarde hemos llegamos al aeropuerto de Kuala Lumpur. Es un aeropuerto muy moderno y grande en línea con la parte más moderna de Malasia.

Después de facturar las maletas descansamos de las más de las 6 horas que ya llevamos de viaje. Buscamos donde comer pero por la hora (sobre las 16:30 de la tarde) no hay mucho donde elegir y recalamos en un Burger King. Después buscamos un Starbucks coffee sin éxito, a todo esto notifican un cambio de puerta de embarque que afecta a nuestro vuelo pero que incomprensiblemente nosotros ya teníamos corregido en nuestros billetes antes de ser publicado, así que una vez verificado que está todo correcto nos sentamos en una cafetería donde hay wifi y nos conectamos para ver un poco las noticias y hacer un poco de tiempo. Llega la hora de embarcar y todo va correctamente. La hora de salida de nuestro vuelo es a las 19:20.

El vuelo a Penang dura unos 50 minutos. Hemos llegado aquí de noche, no hemos podido ver casi nada de Penang, solo sus luces y algunas calles.

Cogemos un taxi que nos lleva hasta nuestro hotel, El ParkRoyal, el cual tarda unos 50 minutos donde por fin acaba nuestro viaje por hoy.

Aquí debemos hacer un inciso, en los aeropuertos en los que hemos estado hasta ahora, tienen un sistema en el que se puede contratar un taxi con unas tarifas establecidas, evitando así que timen a la gente. No sé si Barajas lo tienen pero si no lo tienen ya podrían aprender de esta gente.

A la hora de registrarse, a Dulce le han dado un ramo de rosas rojas y en la habitación había unas
frutas y champán francés. Subimos a la habitacion y nos encontramos con un plato de fruta que porciento estaba muy bueno.

La habitacion estaba muy bien, espaciosa y muy acogedora.

Bueno este es un resumen del día. Un día largo, cansado y duro. Donde salimos hace casi 12 horas de la selva y ahora nos encontramos en Penag,

Bueno ya mañana será otro día.

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