Hoy empieza un nuevo día.
Nos hemos levantado, cogido las maletas y nos hemos dirigido a la recepción donde nos han guardado las maletas y nos hemos ido a disfrutar del último desayuno en este hotel.
A las 7 y cuarto, aparece el taxista para llevarnos al muelle de Georgetown, para poder el ferry.
Antes de coger el ferry, negociamos con el taxista el taxi que nos llevará desde el muelle de Langkawi a nuestro hotel en la nueva isla.
Una vez que cerramos al trato, nos metemos en el ferry. Cogemos nuestras 2 maletas y 2 mochilas y nos metemos dentro. Una vez dentro no hay sitio para meter las maletas, las metemos como podemos y donde podemos.
Nos alejamos del muelle con destino a Langkawi.
Nos ponen un video de cómo debemos poner el chaleco salvavidas.
Al cabo de un rato, intentamos echar una cabezada, lo hemos hecho a ratos.
Han puesto una película malaya, muy muy mala, y encima, la ponen 2 veces, que tíos más cachondos, esto ha sido por si la primera vez no habíamos podido leer los subtítulos.
A lo largo de la travesía, la gente se levanta y se sienta continuamente. Es curioso, porque no podían ir a ningún lado, jajaja.
Después de 3 horas de ferry, llegamos a Langkawi. El viaje ha sido muy tranquilo, no ha habido problemas con el mar.
En Langkawi nos espera el taxista que habíamos contratado en la isla de Penang. El hombre llevaba un papel con el nombre de Dulce. Ha resultado gracioso.
Nos metemos en el taxi y nos lleva al hotel Sheraton de Langkawi. El hotel es muy bonito, no tiene el hall tan espectacular con el Istana o el Park Royal, pero está bien. Está integrado en la selva y pegado al mar.
Entramos al hotel y nos atiende con la misma cordialidad que en el resto de los hoteles que hemos estado en Malasia.



Esperamos a que nos dé la habitación y durante la espera, nos sirven una bebida fría. Todo un detallazo.
Nos acercan a nuestra habitación en una furgoneta sin puertas, como si fuera un carrito de golf. El diseño de la furgoneta está orientado a la funcionalidad.
La habitación es muy elegante, con un toque en madera rústica. Muy chula.
Una vez hechas las fotitos de rigor nos dedicamos a descansar un poco antes de bajar a cenar y dar una vuelta por la zona, en ese transcurso de tiempo nos visitan 2 veces en la habitación, una para dejarnos albornoces (tuvimos que esperar a que terminaran de limpiar la habitación cuando llegamos y se les olvidaron) y otra para traernos un detallito de parte del hotel, una platito de frutas y un platito de bombones (que ricos estaban).
La verdad es que entre el madrugón y el día anterior que no paramos estábamos un poco cansados así que aprovechamos y nos echamos la siesta y también se avanzó en el blog.
Sobre las 7 bajamos a cenar y tomamos nuestra primera cena buffet en Langkawi acompañada de unos zumos naturales de piña y sandía.
la verdad es que todo estuvo rico pero lo mejor de todo era la zona de los postres !!!! MADREEEEEEEEEEEEEE MIAAAAAAAAAAAA eso si que era un buffet de postres y lo demás es tontería.
Después de cenar aprovechamos para dar un paseo por el hotel y la zona de las playas, lástima que es difícil hacer fotos así.

Cuando volvíamos a la habitación pasamos por el hall del hotel y aprovechamos a conectar un poco para ver el correo y si había alguna noticia importante con los minutos gratis de conexión que nos daba el hotel y ya después nos fuimos a la habitación a disfrutar del aire y la de la tele .... porque aquí se ve TVE24H siiiii un canal en español por fin.
Así terminó otro día de nuestro viaje.
Nos hemos levantado, cogido las maletas y nos hemos dirigido a la recepción donde nos han guardado las maletas y nos hemos ido a disfrutar del último desayuno en este hotel.
A las 7 y cuarto, aparece el taxista para llevarnos al muelle de Georgetown, para poder el ferry.
Antes de coger el ferry, negociamos con el taxista el taxi que nos llevará desde el muelle de Langkawi a nuestro hotel en la nueva isla.
Una vez que cerramos al trato, nos metemos en el ferry. Cogemos nuestras 2 maletas y 2 mochilas y nos metemos dentro. Una vez dentro no hay sitio para meter las maletas, las metemos como podemos y donde podemos.
Nos ponen un video de cómo debemos poner el chaleco salvavidas.
Al cabo de un rato, intentamos echar una cabezada, lo hemos hecho a ratos.
A lo largo de la travesía, la gente se levanta y se sienta continuamente. Es curioso, porque no podían ir a ningún lado, jajaja.
Después de 3 horas de ferry, llegamos a Langkawi. El viaje ha sido muy tranquilo, no ha habido problemas con el mar.
En Langkawi nos espera el taxista que habíamos contratado en la isla de Penang. El hombre llevaba un papel con el nombre de Dulce. Ha resultado gracioso.
Nos metemos en el taxi y nos lleva al hotel Sheraton de Langkawi. El hotel es muy bonito, no tiene el hall tan espectacular con el Istana o el Park Royal, pero está bien. Está integrado en la selva y pegado al mar.
Entramos al hotel y nos atiende con la misma cordialidad que en el resto de los hoteles que hemos estado en Malasia.
Esperamos a que nos dé la habitación y durante la espera, nos sirven una bebida fría. Todo un detallazo.
Nos acercan a nuestra habitación en una furgoneta sin puertas, como si fuera un carrito de golf. El diseño de la furgoneta está orientado a la funcionalidad.
La habitación es muy elegante, con un toque en madera rústica. Muy chula.
Sobre las 7 bajamos a cenar y tomamos nuestra primera cena buffet en Langkawi acompañada de unos zumos naturales de piña y sandía.
Después de cenar aprovechamos para dar un paseo por el hotel y la zona de las playas, lástima que es difícil hacer fotos así.
Así terminó otro día de nuestro viaje.
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